21 mayo 2007


Me muevo en las tinieblas, asustada y temerosa, tropezando con obstáculos cada vez mayores, buscando una salida, un camino que me lleve hacia algun lugar mejor. Deseo salir de aquí. Mi vida comienza a no tener sentido, incluso la muerte es preferible. De repente... ¿Qué es eso? Una luz ciega mis ojos. ¿Realmente estoy muerta? No creo, aun puedo notar el frío de la soledad. Entonces, ¿qué es? Mis ojos poco a poco se han ido acostumbrando a la nueva claridad y son capaces de vislumbrar una sonrisa tras esa luz. Una cálida y tranquilizadora mirada la acompaña. Y unas manos que me ayudan a levantarme. La niebla y la oscuridad comienzan a desaparecer, al principio reacias de abandonarme, pero van dejando paso a la claridad. ¿Significa esto que mi vida empezará a mejorar? No lo sé. Puede que sí. Parece que sí. Quiero creer que sí.