
Con el paso de los años, la pasión que antes les unía va mermando. El fuego poco a poco se va enfriando hasta convertirse en una tibia caricia. Aquellos encuentros en la oscuridad a medias de un parque, una calle o un pub fueron cada vez menos frecuentes, hasta que desaparecieron, dejando sólo recuerdos, y en su mente una pregunta: "¿volverá?"
