17 febrero 2008


Te amo con un amor inalterable,

mientras tantos amores humanos

no son más que espejismos.

Te consagro un amor puro y sin mácula:

en mis entrañas está visiblemente grabado tu cariño.

Si en mi espíritu hubiese otra cosa que tú,

la arrancaría y desgarraría con mis propias manos.

No quiero de ti otra cosa que amor;

fuera de él no te pido nada.

Si lo consigo, la Tierra entera y la Humanidad

serán para mí como motas de polvo

y los habitantes del país, insectos.

Ibn Hazm, "El collar de la paloma"