28 mayo 2007

Recorres mi cuerpo con tus dedos. Llenas de besos mi vientre haciéndome vibrar con cada roce, con cada mordisco... Provocando suspiros. Generando una sed insaciable. Mi pecho se mueve al ritmo de una respiración entrecortada mientras mi corazón simula un repique de tambor.
El deseo aumenta junto a la necesidad de besarte. Y siento tu cuerpo sobre el mío, y me siento libre...

Desnudándome quemaré roces de tu piel.

Y, queriéndome, seguiré siempre en pie.

¿Por qué? ¿Tan mal lo hago? Intento no hacer daño a la gente y nunca lo consigo. ¿En qué fallo? ¿Por qué siempre tengo que salir mal parada? ¿Por qué no puedo vivir tranquila un buen momento?